Parroquia Santo Tomás de Villanueva

Agustinos Recoletos. Dirección: Calle Recoletos 2 18004 Granada

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Actualidad

13-02-2020

MEDITACIÓN PARA EL DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO

El Señor está junto a mí. La enseñanza del libro del Eclesiástico deja bien claro que el mal no procede de Dios, sino que tiene su causa en la libertad del hombre únicamente. Dios no quiere jamás el mal. Si éste se da, lo castiga. Ante el hombre siempre está la posibilidad de la vida o la muerte (pecado). El hombre, si quiere, puede optar por la primera, pero, si elige el pecado, la responsabilidad es sólo suya. Libertad y responsabilidad del hombre. Moisés decía a su pueblo: "Ante ti están la muerte y la vida; tú escogerás". En medio de las dificultades, sabemos que Dios nos ayuda. Se dice que el gran filósofo y científico Blas Pascal recitaba diariamente el Salmo 118. Después de una larga noche de espera y vigilia orante en el templo, cuando aparece en el horizonte la aurora e inicia la liturgia, el fiel está seguro de que el Señor escuchará a quien ha pasado la noche orando, esperando y meditando en la Palabra divina. Confortado por esta certeza, ante la jornada que se abre ante él, ya no temerá los peligros. Sabe que no lo alcanzarán sus perseguidores, que lo asedian a traición, porque el Señor está junto a él.

05-02-2020

REFLEXIÓN PARA EL V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

“Que vean nuestras buenas obras". La sal sirve para conservar y para dar sabor. Para ello debe dejar el salero y disolverse en los alimentos. Así debe ser el cristiano: conservar la fe que ha recibido para transmitirla a los demás, deshacerse en favor del otro, darse por entero saliendo de sí mismo. Así podrá alegrar y dar sabor a este mundo triste y soso. Debemos preguntarnos si como cristianos transmitimos optimismo y vida o más bien tristeza y malhumor, como si ser seguidor de Cristo estuviera reñido con amor a la vida. Así los que nos contemplen dirán que no merece la pena ser cristiano, sobre todo se observan nuestra forma de celebrar la Eucaristía. ¿Acaso se nota que estamos celebrando una fiesta? También debemos preguntarnos si con nuestra forma de vivir somos transformadores de la sociedad en que vivimos. El principal problema de la humanidad es la pobreza: la miseria material de masas de indigentes y la pobreza espiritual de tantas personas miserables que no saben compartir su riqueza material. Sólo nuestro testimonio será creíble si somos consecuentes en nuestra manera de actuar para que los alejados "vean nuestras buenas obras". ¿Por qué nuestra sociedad valora la labor realizada por Cáritas y, en cambio, es crítica con ciertas formas de presentarse la Iglesia en nuestro mundo? Obremos, dice San Agustín, en su comentario a este evangelio, "de tal manera que busquemos la gloria de Dios en quienes nos vean y nos imiten, y caigamos en la cuenta de que si él no nos hubiera hecho así, nada seríamos". Porque está claro que el mejor testimonio es nuestra propia vida.

02-02-2020

REFLEXIÓN PARA ESTE DOMINGO, DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR

El precioso texto de la Presentación de Jesús en el Templo inunda la Eucaristía del
próximo domingo. La sugestiva procesión de las candelas, al comenzar la celebración, nos
recuerda la entrada de Jesús, en brazos de su Madre, en el templo de Jerusalén. Es un signo
en el que contemplamos a la Virgen María, la Consagrada por excelencia, que lleva en sus
brazos a la Luz misma y que, en este día, manifiesta también «la belleza y el valor de la vida
consagrada como reflejo de la luz de Cristo» (Benedicto XVI,
Homilía 2 de febrero 2013),
que se hizo uno de nosotros para expulsar las tinieblas del mundo con el amor de Dios.El
relato, recogido en el capítulo segundo de San Lucas, nos muestra el cumplimiento de la ley
mosaica por parte de la Sagrada Familia. Llevan al niño al Templo para ofrecerlo al Señor.
San Lucas va ampliando poco a poco, en su relato, el horizonte de los que oyen la Buena
Noticia: los primeros fueron los pastores, hoy son los ancianos Simeón y Ana. Aquellos
trasmiten a todos los que quieran oírles su experiencia vivida. Éstos hacen su propuesta,
explicando cómo entienden ellos los gestos y las acciones de Dios de los que están siendo
testigos

22-01-2020

DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS, III TIEMPO ORDINARIO

Este Domingo que el Santo Padre ha querido instaurar esta celebración “para que nosotros como católicos le demos una centralidad a la Palabra de Dios, una palabra de Dios que nos ha hablado en Cristo, pero que continúa hablándonos y diciéndonos aquello que es fundamental para nuestra vida”. De tal manera que nosotros con este Domingo de la Palabra de Dios fundamentalmente queremos despertar el interés que debe haber en las familias, en las personas común y corriente, en los niños, en los jóvenes y en los ancianos de alimentarse de la Palabra de Dios así como nos alimentamos también de la Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre del Señor. “De tal manera que es algo muy importante que unamos la presencia de Cristo no lo encontramos únicamente en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo sino que la Palabra de Dios forma parte de esa realidad fundamental de nuestra fe cómo es la presencia del Señor en medio de nosotros a través de la Eucaristía que se realiza a través de la mesa la palabra y de la mesa del pan. De tal manera que esperamos que podamos verdaderamente como cristianos despertar ese interese por la Palabra de Dios a través de esta celebración de este domingo que ha cogido el Santo Padre”.

16-01-2020

MEDITACIÓN PARA EL DOMINGO II, TIEMPO ORDINARIO

Jesús es quien quita el pecado del mundo. No habla el evangelio de hoy del pecado de cada
ser humano sino del pecado del mundo. Jesús, figura de “el siervo” en la primera lectura, se
hace “luz de las naciones” para que la salvación que Él trae y que Él mismo es, llegue a
todos los rincones de la tierra. Al quitar el pecado del mundo nos libera de la fuerza de la
fatalidad, desdramatiza la historia humana. ¿Qué es este pecado del mundo? Este pecado
justifica estructuras que hacen perdurable y eficaz la realidad del mal. En el mundo hay una
realidad que llamamos mal y que va más allá de lo que cada uno de nosotros hacemos. Sin
embargo, es el resultado del egoísmo humano y de la ausencia de fraternidad. Pero el
cristianismo dice que el mal no forma parte ni del proyecto creador, ni del ser de las cosas,
ni de una especie de fatalidad con la que hubiera que pactar. Que Jesús sea quien quita el
pecado del mundo quiere decir que nunca hay nada definitivamente perdido… que todo
puede ser salvado, que tiene sentido nuestro esfuerzo por recuperarnos, por
responsabilizarnos ante la acción del mal que daña al inocente. Este es el regalo de Jesús,
su misión. Alguien espera, necesita que también sea la nuestra

 

 

11-01-2020

HOMILÍA FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

HOMILÍA  DÍA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

 

Hoy es la fiesta del Bautismo del Señor. Con ella se clausuran las fiestas navideñas. Como párroco debo confesaros que  me gusta bautizar a los niños. ¡Me gusta mucho! Cada niño que nace es un don de alegría y de esperanza, y cada niño que es bautizado es un prodigio de la fe y una fiesta para la familia de Dios.

La página del Evangelio de hoy subraya que, cuando Jesús recibió el bautismo de Juan en el río Jordán, «se abrieron los cielos» (Mt 3, 16). Esto realiza las profecías. En efecto, hay una invocación que la liturgia nos hace repetir en el tiempo de Adviento: «Ojalá rasgases el cielo y descendieses!» (Is 63, 19). Si el cielo permanece cerrado, nuestro horizonte en esta vida terrena es sombrío, sin esperanza. En cambio, celebrando la Navidad, la fe una vez más nos ha dado la certeza de que el cielo se rasgó con la venida de Jesús. Y en el día del bautismo de Cristo contemplamos aún el cielo abierto. La manifestación del Hijo de Dios en la tierra marca el inicio del gran tiempo de la misericordia, después de que el pecado había cerrado el cielo, elevando como una barrera entre el ser humano y su Creador. Con el nacimiento de Jesús, el cielo se abre.

Dios nos da en Cristo la garantía de un amor indestructible. Desde que el Verbo se hizo carne es, por lo tanto, posible ver el cielo abierto. Fue posible para los pastores de Belén, para los Magos de Oriente, para el Bautista, para los Apóstoles de Jesús, para san Esteban, el primer mártir, que exclamó: «Veo los cielos abiertos» (Hch 7, 56). Y es posible también para cada uno de nosotros, si nos dejamos invadir por el amor de Dios, que nos es donado por primera vez en el Bautismo. ¡Dejémonos invadir por el amor de Dios! ¡Éste es el gran tiempo de la misericordia! No lo olvidéis: ¡éste es el gran tiempo de la misericordia!

Cuando Jesús recibió el Bautismo de penitencia de Juan el Bautista, solidarizándose con el pueblo penitente —Él sin pecado y sin necesidad de conversión—, Dios Padre hizo oír su voz desde el cielo: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco» (v. 17). Jesús recibió la aprobación del Padre celestial, que lo envió precisamente para que aceptara compartir nuestra condición, nuestra pobreza. Compartir es el auténtico modo de amar. Jesús no se disocia de nosotros, nos considera hermanos y comparte con nosotros. Así, nos hace hijos, juntamente con Él, de Dios Padre. Ésta es la revelación y la fuente del amor auténtico. Y, ¡este es el gran tiempo de la misericordia!

¿No os parece que en nuestro tiempo se necesita un suplemento de fraternidad y de amor? ¿No os parece que todos necesitamos un suplemento de caridad? No esa caridad que se conforma con la ayuda improvisada que no nos involucra, no nos pone en juego, sino la caridad que comparte, que se hace cargo del malestar y del sufrimiento del hermano. ¡Qué buen sabor adquiere la vida cuando dejamos que la inunde el amor de Dios!

Pidamos a la Virgen Santa que nos sostenga con su intercesión en nuestro compromiso de seguir a Cristo por el camino de la fe y de la caridad, la senda trazada por nuestro Bautismo.

09-01-2020

ANUNCIO DE LAS FIESTAS MÓVILES DEL AÑO

"Queridísimos hermanos:Centro de todo el año litúrgico es el Triduo Pascual del Señor crucificado, sepultado y resucitado, que este año culminará en la Noche Santa de Pascua que, con gozo, celebraremos el día 21 de abril. Cada domingo, Pascua semanal, la santa Iglesia hará presente este mismo acontecimiento, en el cual Cristo ha vencido al pecado y la muerte. De la Pascua fluyen, como de su manantial, todos los demás días santos: el Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, que celebraremos el día 6 de marzo;la Ascensión del Señor, que este año será el 2 de junio, el Domingo de Pentecostés, que este año coincidirá con el día 9 de junio;el primer Domingo de Adviento, que celebraremos el día 1 de diciembre;también en las fiestas de la Virgen María, Madre de Dios, de los apóstoles, de los santos y en la conmemoración de todos los fieles difuntos, la Iglesia, peregrina en la tierra, proclama la Pascua de su Señor.

06-01-2020

Reflexión para el Día de Reyes

Jesús nace en Belén para todos los hombres. Para los de cerca y para los de lejos, para los judíos y para los gentiles, para los pastores y para los magos que vienen de oriente. No hay acepción de personas. Pero los primeros en recibirlo van a ser los pobres, los pastores, para que se vea que "los pobres son evangelizados", como había dicho el profeta Isaías. Y, después, llegarán los magos guiados por una estrella y buscando su significado. No importa si eran tres o eran más, si venían de Oriente o del Sur de España, lo importante es que fueron a adorarle. La estrella que nos conduce a todos, debe ser la que nos saca de casa, del acomodo en bienes y opiniones, de las certezas humanas, de la pretensión de poseer la verdad. Es la pregunta sobre el sentido de nuestra vida, que buscamos y nos pone en camino, más allá de nuestros prejuicios e intereses. Es la pregunta en la que se formula el deseo y la esperanza no el interrogatorio en que se pone en guardia el recelo y el miedo. Herodes interroga a los magos y termina persiguiendo a los niños inocentes. Los magos preguntan. Herodes se sobresalta y, con él, toda la ciudad de Jerusalén, pero los magos se llenan de inmensa alegría al salir de esa ciudad y ver de nuevo la estrella. Para hallar la verdad que nace en Belén de Judá, hay que salir de los muros y de los convencionalismos, guiados por esa estrella, por esa pregunta, que nos hace peregrinos y mendigos de la verdad, hambrientos de ella y no poseedores y satisfechos de nuestras pobres verdades. Los magos no fueron a Belén cargados de razón, sino preocupados y encaminados por una pregunta. Se acercaron al pesebre de Belén para contemplar la verdad hecha carne.

3.- Los magos son maestros en la fe. El camino de los magos es también un signo de todos los caminos. Al final, si se sabe seguir la propia estrella y si no nos cansamos fácilmente. al final de todos los caminos, encontraremos al Dios de Jesucristo. Todos los caminos llevan a Dios. Sea el camino de la oración: sea el del estudio de la verdad: sea el de la comunidad y la familia; sea el del servicio y la entrega: sea el de la profesión y el trabajo; sea el del dolor y la enfermedad; sea el del desprendimiento y la solidaridad. En todos los caminos de la vida siempre aparecerá una estrella que nos conduzca hasta Cristo. Necesitamos lucidez para descubrir la estrella, que puede ser algo o alguien muy sencillo, y decisión de seguirla hasta el final. Necesitamos, previamente, lo más importante: hambre de Dios, deseo grande de encontrar a Dios. Los magos son modelo y maestros en la fe, por su apertura a la llamada de Dios, su docilidad para seguirla, su perseverancia en el seguimiento, su acogida en el descubrimiento y su capacidad de cambio o conversión.

02-01-2020

HOMIÍA SANTA MARÍA MADRE DE DIOS

Contemplar el misterio de la navidad es adentrarse en el misterio de Dios. Las fiestas, estos días pasan muy rápido. Apenas si tenemos tiempo los cristianos para saborear  la gran e inestimable riqueza que representan estos días tan santos.

Hoy nos adentramos en el misterio de la Maternidad divina de María. Ella es Madre de Jesucristo, pero a la vez es la Madre de Dios. Fue concebida por obra y gracia del Espíritu Santo para dar luz Mesías, al Salvador. Todo un misterio que desborda nuestra mente calculadora y objetiva.

Estamos acostumbrados a representar al Niño Jesús en el pesebre , junto a María y a José. Las inclemencias que sufrieron. Los momentos de dolor   que padecieron; pero que pocas veces nos adentramos en el misterio insondable que se oculta ante la realidad de un Niño que nos ha nacido, que es hombre como nosotros, pero que es Dios, el eterno, el todopoderoso.

La Navidad nos invita a contemplar a María que nos regala a Cristo, el Salvador, el Hijo de Dios. Ella es Madre de Dios y también lo quiere ser de nosotros, de cada uno de nosotros.

Ante Cristo, aquí presente entre nosotros, en el altar, veneremos estos días santos de Navidad. El Ha nacido para manifestarnos su amor y su cercanía. Al comienzo de un nuevo año, renazcamos nosotros también con El y sintamos su fuerza que acompaña nuestras vidas.

28-12-2019

REFLEXIÓN PARA LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

 

Cuando faltan estas experiencias fundamentales es el conjunto de la sociedad el que sufre la violencia y se vuelve, a su vez, generador de múltiples violencias. El consumismo, el individualismo, la incomunicación, la falta de maduración y de auto entrega son los auténticos enemigos de la familia. Esto hace que muchas personas busquen únicamente su propio bien o interés personal, arrinconando a los ancianos porque estorban, retrasando la llegada de los hijos porque son una carga para "el disfrute de la vida". Puede que se paguen las consecuencias de esta actitud egoísta e inmadura. La familia de Nazaret pasó por muchas dificultades económicas y sociales, pero todo lo superó porque estaba cimentada en la roca firme del amor y de la confianza en Dios. No seamos pesimistas, pues sigue triunfando el amor y nadie podrá detener la energía y el calor que irradia un hogar donde se vive de verdad la mutua entrega. Es lo que cuenta este relato: “Cuenta un médico que un paciente fue a la clínica donde trabaja, para hacerse curar una herida en la mano. Estaba muy apurado y mientras lo curaba, le preguntó qué era eso tan urgente que tenía que hacer. El señor respondió que tenía que ir a un asilo de ancianos, para desayunar con su mujer que vivía en ese lugar. Le contó que hacía un tiempo que estaba alojada en ese lugar y qué estaba padeciendo un Alzheimer muy avanzado. Mientras terminaba de vendar la herida, le preguntó si ella se preocuparía en caso de que él llegara tarde esa mañana.– “No”, respondió. “Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.”Entonces el médico preguntó intrigado: “Si ya no sabe quién es usted, ¿Por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?”Le sonrió y dándole unas palmaditas en la mano le dijo: “Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella”Esta historia de amor incondicional demuestra que el amor de verdad dura toda la vida.

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